martes, 26 de octubre de 2010

Erika - época de examenes.

Llegaba la época de exámenes, los primeros del curso. Se pasaba horas y horas estudiando. La cabeza le daba demasiadas vueltas ¡No se lo creía ni ella!. Eran demasiadas horas pegadas a un libro lleno de definiciones, tópicos, fórmulas...
Lengua, Ciencias, Dibujo, y sus queridas matemáticas, que después de esto les ha ido perdiendo las ganas.
Son las 21:43 sentada frente el ordenador traduciendo una redacción de francés.
Ahora cenará y se irá a la cama a continuar repasando. Mañana se levantará pronto, quedará con Dario a la misma hora en su portal. Realizaran el mismo ritual de cada día: Ella irá dormida y él logrará sacarle una sonrisa. Habrá un beso sincero e irán caminando de la mano hasta el instituto.
Llegará allí y se le vendrá el mundo encima...


PD:Suerte a todos aquellos que estáis en periodo de exámenes :)

domingo, 24 de octubre de 2010

Presentación de Gemma (Maria)


Casi todos los días, al levantarse por la mañana, se miraba largos minutos en el espejo, observándose, estudiándose a sí misma minuciosamente. Se veía tan normal, tan corriente, tan del montón, que se preguntaba si para los demás no sería otra figura como tantas otras entre la multitud.
Ella recordaba a todas las personas que había conocido por algún rasgo, por una cualidad especial que cada uno tenía y que lo diferenciaba del resto. No tenía por qué ser una virtud, ni tampoco un defecto: podía ser simplemente un gesto, una sonrisa, unas manos hábiles; una forma de mirar, de hablar, de gritar; una voz, una carcajada, un llanto; el tener buena memoria, el cerrar los ojos al oír cualquier acorde, el poder leer aislándose de todo lo demás; la falta de vergüenza, del sentido del ridículo, o de sentido común; un mal carácter, una alegría inagotable o una constante depresión; una manera de pensar, de explicar la vida y de ver el mundo.
Pero ella siempre había sentido que carecía de esa característica irrepetible que hacía única a cada persona. Se veía como un cuerpo más recorriendo las calles, inundadas de gente, del centro de Madrid, mirando a todos los que se cruzaba, creyendo intuir su cualidad, o adivinándola, pero sin descubrir nunca cual era la suya. No creía que poseyera una manera especial al hacer las cosas, al observar al resto de las personas, al conversar o al mirar. Pensaba que hacía todo como lo haría cualquier persona común, sin distinguirse del resto, sin destacar. Sentía que no era diferente, y deseaba serlo.

viernes, 1 de octubre de 2010

Presentación de Nouri (Marta)

Las luces matinales la despertaron, ya que se había dejado la ventana abierta por aquel caluroso verano. Su pequeño gato siamés, Darwin, al darse cuenta de que su dueña se había despertado, comenzó a maullar:
- ¡Que ya voy Darwin! ¡Déjame descansar un poco mas que es temprano!
El gato hizo caso omiso y siguió con su despertador gatuno. Dos habitaciones más allá su hermano de despertó:
- ¡Nouri haz callar a ese gato y sácalo a pasear!
- ¡Ya voy!
Darwin era un gato muy extraño, perseguía a su ama por toda la casa y le encantaba irse a pasear con ella por la calle, ¡como si fuera un perro!
Este gato era muy especial, por eso era tan querido por la familia.

Nouri, era una chica muy alta, una cosa que llamaba mucho la atención, pero en los demás países que había estado, la gente no se la quedaban mirando tanto. Y es que, junto a su familia, Nouri había viajado por todo el mundo, gracias a la agencia de viajes que sus padres poseían.
Tanto era así, que tenia el pasaporte lleno de sellos y el brazo de pulseras de todos lo países en los que había estado.
Todos sus familiares eran de sitios diferentes: su madre, Christine tenía una madre africana y un padre londinense; y su padre, William, era de ascendencia Hawaiana.
Por toda esta mezcla de culturas, Nouri tenía el pelo rizado y de un color muy oscuro, los ojos claros y unos dientes muy blancos que hacían contraste con su morena y tersa piel. Su altura le venia por parte de su abuela materna de procedencia “Masai” a la que Nouri llamaba “Nana”, porque su nombre era muy complicado.

Pos fin se levanto de la cama, cuando su hermano le amenazó con una lenta y dolorosa muerte. Entumecida por haber tenido encima a su gato molestando toda la noche, se dirigió al cuarto de baño y se miro al espejo. Bajo la maraña de rizos y tirabuzones negros (y alguno que otro azul), se encontraban sus ojos color grisáceo.
Se inclino sobre el lavabo y aclaro su cara con cuidado de no tocar mucho el nuevo piercing que tenía en la nariz. Se coloco un poco el pelo con las manos y se fue hacia el garaje. Como no, su gato iba detrás. Cogió su bici y su mochila y metió a Darwin en la cesta después de haberle puesto el lazo rojo que tanto le gustaba.

Salio a toda pastilla. No solo porque no le costara, sino porque a la gente le llamaba mucho la atención. Aparte de su aspecto físico su vestimenta era de lo más pintoresca. Llevaba ropas de todos los países o simplemente ropa negra que le daba una apariencia más siniestra. Su oreja estaba llena de piercing fruto de un viaje a Nueva Delhi, en el que muchas mujeres iban así. El tatuaje de la tarántula en su hombro tampoco la hacia pasar desapercibida por su temprana edad.
Al llegar a su pradera soltó su bici al mismo tiempo que Darwin saltaba de su cesta y se iba a darse una vuelta; sin embargo, Nouri sacó su cuaderno y comenzó a dibujar. Estaba tranquila, sin preocupaciones su gato no se perdería porque era muy inteligente. Dibujar era su hobby favorito ya que daba rienda suelta a su imaginación.

Comenzó a pensar en sus últimos tres años: como llegó a España después de haber vivido en Hawai, como conoció a sus amigos gracias a apuntarse al equipo de baloncesto en su nuevo instituto en Madrid. España era un lugar muy querido por Nouri, ya que solo vino a España para unos meses pero al final se quedó.
Esto constaba en su colar con un pequeño toro de bronce.
Su collar era de colgantes de diferentes países, pero solo los que le habían gustado de verdad. Tenía una pluma de águila, cuando estuvo en USA; una pequeña concha marina de Hawai, una letra china, una banderita de Inglaterra, su toro de España y un leoncito de cerámica que le hizo su abuela cuando estuvieron en África.
Nouri era una chica que tenia muchos secretos y era un poco misteriosa, solo esos secretos los conocían sus amigos de España, una de las razones por las que decidió quedarse allí.
Al acabar su dibujo llamó a Darwin porque era casi la hora de comer. Le subió en la cesta y llego rápidamente a casa. Fue directamente a la habitación de George ya que seguramente estaría dormido.

-¡George despierta que ya es hora de comer!

Sobresaltado se levantó y ayudó a Nouri a hacer la comida, después jugaron al baloncesto hasta que anocheció y se metieron en casa a ver una película de Bollywood que trajeron sus padres hacia poco y a mitad de la película se quedaron dormidos.
Parecía una chica muy complicada, pero en realidad no lo era; así pasaba casi todo el verano. Le gustaba mucho la vida de familiar aunque sus padres no pasaran mucho por casa, pero ella se conformaba con estar con su hermano y su pequeño gato.

martes, 21 de septiembre de 2010

Continuación Erika

Las nueve menos veinte de la noche, a unos 4000 kilometros de Madrid. Ya lleva 3 horas sin luz solar, este dia se le esta haciendo eterno.
Se entretiene escriendo en su ordenador mientras al otro lado de la habitación su hermano hace cualquier tonteria para distraerla.
El día ha sido agotador, pero el paisaje a merecido la pena.
Aun le queda una semana larga y nuevos sitios que descubrir. De momento la primera impresión que ha tenido ha sido estupenda y esta segura de que continuará siendo asi.
Apaga el ordenador. 22:00 en Polonia... Erika cae rendida.

lunes, 2 de agosto de 2010

Presentación de Kira (Alejandra)


A penas entra luz en su habitación, pero sabe que es hora de levantarse, o al menos eso le indica su tan odiado despertador. Si no fuese por aquel molesto objeto seguiría durmiendo hasta tarde, incluso dormiría durante días y días. Va hacia el baño y se queda mirando al espejo. "Ya es hora de cortarme el pelo". Su melena, larga y de un rojo oscuro, cae ondeante sobre su pálida piel.
Pasa media hora y ya está desayunando. Odia el silencio por lo que pone la radio. "Me gusta la mañana, me gustas tú [...]". Y así sigue aquella canción hasta llegar a una estrofa en la cual se ve reflejada; "Que voy a hacer, je ne sais pas. Que voy a hacer, je ne sais plus. Que voy a hacer, je suis perdu [...]" Al parecer incluso hasta la radio es capaz de captar su estado de ánimo; está echa un lío.
Mientras la radio suena acaba de desayunar. Se levanta y se va hacia la ventana. Como cualquier otro día allí, en Irlanda, el Sol a penas es visible entre la gruesa capa de nubes que cubre el cielo.
"Al contrario que mamá yo sí sé organizar mi tiempo y más aún, mi vida" se dice a si misma. ¿Por qué ahora, cuando mejor está, su madre decide hacerle una cosa así? No es que su vida sea perfecta, pero es su vida. Y peor aún, sólo le queda una semana. Una semana y su vida cambiará. Además, ¿y sus amigos qué? No es que se cuenten en centenares, pero son sus amigos.
Harta de disputas internas se sienta frente su tan querido piano, un regalo de su abuela cuando cumplió 12 años. "Cada vez que necesites a alguien, siéntate frente a él y toca, la música te ayudará." le había dicho. Sonríe ante la idea, y sin casi pensarlo, se sienta y empieza a tocar una delicada melodía. De repente deja de tocar, mira de nuevo la ventana y examina con atención que el cristal está lleno de pequeñas gotas. Llueve. Genial. El mundo entero parece conspirar para que su enfado desaparezca, pero le es imposible no pensar que en unos días -7, para ser más exactos- todo lo vivido en Irlanda, junto a su madre, se esfumará.
Se vuelve a sentar ante el maravilloso instrumento con la intención de olvidarse de la fuente de su enfado, pero no puede. Porque una cosa así es imposible de olvidar. Porque perderá todo lo que ha tenido hasta ahora. Porque el hecho de tener que irse a un país en el que apenas ha estado le asusta y más aún la idea de tener que conocer gente nueva, pero, una cosa tiene muy clara, como siempre ha hecho, nunca mostrará aquel miedo para que la gente no pueda hacerle daño.
No quiere ir a España. "Sí, iré, pero no pienso hablar con nadie, no me hace falta tener contacto humano. En cuanto tenga la oportunidad volveré." Piensa, sin embargo, no sabe que nunca ha estado tan equivocada como en aquel momento.

viernes, 30 de julio de 2010

Presentación de Tony (Pedro)


Tony, quieto junto a aquella pequeña ventana de su habitación que era la única salida al mundo real que tenia. pasaba horas y horas allí pegado esperando el anochecer, ya que era su momento, el momento de sentarte en aquella fría mesa de mármol a escribir poemas y relatos.Todos le toman por loco pero él en realidad es risueño y feliz, solo sus amigos lo saben.Aquella noche estuvo escribiendo sobre la chica que le volvía loco, la típica chica que nadie desea por su forma de ser y solo algunos comprenden...

Algunos rayos de luz asoman por la pequeña ventana y sigo escribiendo sin cesar cuando decido dormir unas horas.
-mierda ya son las 14:30 y a las 15:00 he quedado con ella para comer, no puedo llegar tarde.
me levanto sobresaltado, cojo lo primero que encuentro en el armario y salgo despedido hacia el baño.
- ¿Cuando piensas salir? - le grito a mi hermana
- Cuando me de la gana!
- Pues date prisa que he quedado y tengo que arreglarme!
- No tardo... Aunque que quieres que te diga, te arreglas mas que yo! - Grita Erika.

miércoles, 28 de julio de 2010

Presentación de Darío (Jorge)



Donde siempre, el de siempre, a la misma hora. Ya puede ver el sol asomandose y no se pregunta que va a pasar hoy, ni como, ni si va a pasar. Simplemente espera tranquilo: sabe que le va a ir bien [...]
Ahora el sol ya ha salido por completo. Se levanta de la cama, abre la ventana mas de lo que estaba e inspira profundamente. Tras ducharse se alborota el pelo, elige la ropa sin mirar y se vuelve a tumbar. Le gusta su propia forma de ser: alegre, con ganas de vivir, pero con la preocupacion de no ver el sol mañana.